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Tag Archives: crisis

Para entender la magnitud de la depreciación de los activos de GM y su contexto es muy relevador el texto que apareció el 13 de mayo pasado en “The Daily Reckoning” (enlace). En esencia el reporte señala que ante evidentes signos de recuperación financiera (el Dow Jones subió 50 puntos, el petróleo alcanzó 60 dólares el barril, …¡hasta el dólar subió su cotización respecto al euro!) como pesados animales migratorios dirigiéndose a zonas menos afectadas por la sequía dos connotadas bestias iban a contracorriente: una de esas bestias económicas era -evidentemente- GM, cuyas acciones se vendían (en esa época de mayo) en 1.15 dólares la unidad o un costo total de 700 millones de dólares (para dar una idea, en 1996 una empresa italiana que ahora forma parte de Telecom, adquirió el 50% del paquete accionario de la telefónica nacional de Bolivia, nuestra querida ENTEL, en 610 millones de dólares menos depreciados que los 700 millones que hora vale la GM. Y eso que hablamos de la mitad del valor de ENTEL). Lo peor es que la otra bestia que va en sentido contrario y desbocándose mucho más rápidamente que la propia GM es Estados Unidos que -según el Reckoning- gasta dos dólares por cada dólar que ingresa a sus arcas. Otro animal mastodóntico unido a esta troupe suicida es la mastodóntica California, que según leo va a quedarse sin dinerito para julio a pesar de los mejores esfuerzos del gobernator. Bill Bonner, el autor del artículo titulado “GM and US going broke” señala que en los negocios y el poder imperial siempre se llega a un punto de quiebre en el cual una serie de errores forzosos llevan a la debacle. “Con el tiempo todas las empresas quiebran” dice. Y hablando de los poderes imperiales y parafraseando a una amiga (también) a cada cerdo le llega su sábado. Sino que los estadounidenses revisen la historia y piensen en el destino de armadas invencibles, en Waterloos y Ostfronts.

 

No creo que sea para tanto...

No creo que sea para tanto...

Y la cosa se mueve: veo en el novísimo Google finance (novísimo al menos para mí) que cada acción de GM ahora cuesta 0.494 dólares. Pero para seguir el pulso segundo a segundo les sugiero que entren al siguiente enlace.

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Ahora que hemos decidido aceptar que la recesión del vecino del norte es cosa seria y que vale la pena parar las orejas, “tomar medidas”, “fortalecer el peso” y todo eso que dicen ahora los señores políticos es momento de ver el asunto en una dimensión que no imaginábamos. Los bancos y hace poco la industria automotriz solicitaron auxilios financieros multimillonarios para proteger las inversiones, salvar a industrias legendarias -como General Motors- y proteger miles de empleos. Surgió la genial observación de que el paladín del libre mercado (el tío Sam) se comportaba otra vez (en eso Bush ha dado cátedra) como país bananero proteccionista. Como sea, el asalariado que mantiene una familia no se ha de tocar el corazón sobre la licitud de entregar o no el dinero a ejecutivos irresponsables cuando las papas queman. Incluso podríamos decir que la administración Bush se apuntó un éxito al decidir intervenir porque cuidar las fuentes de trabajo de miles de personas (en la industria automotriz) y los activos de la banca parecen medidas estratégicas con efectos locales y globales. Tanto que tímidamente se ha seguido su ejemplo en otras partes del mundo. A todos nos mueven las gestas: el argumento a la culpa o la solidaridad ha sido tradicionalmente exitoso (pero insufrible) por ejemplo cuando piden dinero para el Teletón. Decidir quien es bueno y malo es el deporte favorito de las mayorías y eso no toma mucho tiempo. Se sataniza demasiado y a la luz de exitosas campañas mediáticas también se idealiza sin medida ni clemencia. Con el asunto del zapatazo todos -me incluyo por supuesto- utilizamos más la tripa, esa consejera tan señera, y para nada nos pusimos a pensar en el imperio de la ley y en la ética que como reportero tendría que observar Muntazer al-Zaidi. Después de todo el afectado no goza de mucha predilección en el mundo. Pero ¿y si le hubieran lanzado un proyectil a Lula, Fidel, el papa, Bachelet o Calderón? Activados ciertos gatillos emocionales y subjetivos que nos hacen admirar o detestar las cosas cambian radicalmente. 

Ayer circuló una noticia que bien podría haber sido titular de ocho columnas el 28 de diciembre. Después de una rápida consulta mental (fecha, fuente, estilo) puedo concluir que la nota no es de guasa: pero si somos correctos es mejor dudar hasta que alguien con evidencia irrefutable nos saque autoritariamente del error, no sea como aquella otra información sobre el estado mental de Vicente Fox (que habría impedido sus nupcias religiosas con Martita). Resulta que siguiendo el ejemplo de otros respetados miembros de la grey el señor Larry Flint -número uno de Hustler- tocó las puertas de la administración para pedir otro rescate millonario de 5000 millones de dólares para blindar a la industria del porno ante cualquier eventualidad. Y si los responsables de asignar el dinero se atienen al argumento económico y social (generación de divisas y empleos involucrados) hay razones de sobra para apoyar la “inyección”: el cine XXX genera más recursos anualmente que todo Hollywood (60000 milllones de dólares en 2006). Y por supuesto ni siquiera tengo que hablar de esas almitas descarriadas que podrían perder su modus vivendi: ¡Es demasiado know how desperdiciado! Claro que como buenos conservadores no es posible apoyar a Sodoma y Gomorra, así que el dilema se pone serio. En todo caso no creo que el argumento de Flint y sus huestes pese pero lo reproduzco porque es una gloriosa expresión del american way of life:

Tanto Francis como Flynt reconocieron enseguida que su sector no se encuentra en peligro financieramente, sino que se trata más bien de “la necesidad de una nación“. Flynt explicó que las personas están demasiado deprimidas para estar sexualmente activas. “Es tiempo de que el Congreso refresque el apetito sexual de Estados Unidos. El único camino hacia ello es apoyar la industria pornográfica, y rápidamente”.