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Tag Archives: garota de Ipanema

Para poder disfrutar más el anterior post…

Poco interesados abstenerse. También va “A felicidade”.

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Nada más cómodo que sentarse con amigotes en la tarde generosa que trae algo de brisa. Y si no hay amigotes y uno puede escoger donde estar que mejor que repetir la brisa a la orilla del mar. O por lo menos en un lugar con una gran vista, requisito indispensable porque en mi caso -cínico pero sincero-, puedo decir que ser mirón me ha dado tanto…

Y no precisamente porque yo haya sido mirón, que no lo niego, sino por cosas relacionadas a ese arte. Por ejemplo, cierto capítulo de “La Habana para un Infante difunto”, genialmente titulado “La visión del mirón miope” en el que Cabrera Infante dice con sublime fraseo:

“En esa atalaya amorosa por la noche descubrí el arte de mirar” 

Lo cual sugiere los elementos del oficio del buen mirón: un sitio recóndito e inaccesible en el que el especialista no pueda ser hallado; un momento particular para dedicarse a tales menesteres y una enorme dedicación sensual. Y respecto a esto último me refiero a unos sentidos exaltados y no a lo estrictamente sexual. En cuanto al sitio recóndito e inaccesible: puede ser uno alejado de las miradas aún en medio de infinidad de personas, precisamente por lo gris del protagonista. Por ejemplo, en una esquina estratégica en un restaurante o un café donde todo mundo está divirtiéndose ajeno a nuestras miradas. O en una calle concurrida. Y finalmente hablo del momento particular porque como dice la canción (a veces) (la) tristeza no tiene fin, (la) felicidad sí…  

Ese arte discreto nos ha dejado entre otras cosas una canción porque en cierta ocasión una ondina sutil que enfilaba hacia la playa se dejó ver por dos mirones de excepción. El nombre de esa ninfa es Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto. Uno de los afortunados mirones diría:

“Su nombre es Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto, pero todos la llaman Helô. Ella pasaba desde hace tres años, en la intersección de Montenegro y Prudente de Morais, rumbo a la playa, y eso nos fascinaba. Desde nuestro puesto de observación, en el Veloso, donde tomábamos nuestra cervecita, Tom y yo enmudecíamos ante su maravillosa presencia. El aire se volvía más volátil como para facilitarle el divino balanceo del andar. Y allá iba ella, toda linda, la garota de Ipanema, desarrollando en su recorrido la geometría espacial de su balanceo casi samba, y cuya fórmula habría eludido al propio Einstein; sería preciso un Antonio Carlos Jobim para pedir al piano, en grande y religiosa intimidad, la revelación de su secreto.

Para ella hicimos, con todo respeto y mudo encantamiento, la samba que la colocó en los titulares del mundo entero e hizo de nuestra querida Ipanema una palabra mágica para los oyentes extranjeros. Para nosotros ella fue el paradigma de lo carioca; la moza dorada, mezcla de flor y sirena, llena de luz y de gracia pero cuya visión es también triste, pues consigo trae, camino del mar, el sentimiento de la juventud que pasa, de la belleza que no es sólo nuestra – y y un don de vida en su lindo y melancólico fluir y refluir constante

 

Helo, minina ¡fica pra mi!

Helo, minina ¡fica pra mi!

Moza de cuerpo dorado

Moza de cuerpo dorado

Esta moza dorada por el sol inspiró a Vinicius de Moraes y a Antonio Carlos Jobim, los parroquianos del Veloso, para componer (letra y música, respectivamente) , obviamente,  “La garota de Ipanema”  que ha sido interpretada por varios pero entre ellos los más notables han sido Joao y Astrud Gilberto junto con Stan Getz así como el inmortal Frank Sinatra. En mi caso la voz tiplada pero serena de Astrud horada profundo profundo cuando dice:

“Olha que coisa mais linda
Mais cheia de graça
É ela menina
Que vem e que passa
Num doce balanço, a caminho do mar

Moça do corpo dourado
Do sol de Ipanema
O seu balançado é mais que um poema
É a coisa mais linda que eu já vi passar

Ah, porque estou tão sozinho
Ah, porque tudo é tão triste
Ah, a beleza que existe
A beleza que não é só minha
E também passa sozinha

Ah, se ela soubesse
Que quando ela passa
O mundo inteirinho se enche de graça
E fica mais lindo
Por causa do amor”

Que si escuchamos en primer lugar hace pensar que la versión en inglés desmerece…

Partitura de la garota

Partitura de la garota

(nota: “A felicidade” otra obra de la dupla Jobim – De Moraes inicia así: “Tristeza nao tem fim Felicidade, sim…/ A felicidade é como a pluma que o vento vai levando pelo ar / Voa tao leve mas tem a vida breve/ precisa que haja vento sem parar…”)