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Tag Archives: Política

Según el señor presidente del estado plurinacional  la hoja de coca “es medicina y alimento”. Y esto de alimento me suena más a la cuarta acepción del término según la RAE, es decir:

“Sostén, fomento, pábulo de cosas incorpóreas, como virtudes, vicios, pasiones, sentimientos y afectos del alma.”

Porque en cuanto a vehículo que aporte sustancias nutritivas al organismo eso sólo se cumple si el uso ritual de la definición anterior se extendiera a la vida diaria. El “pábulo de cosas incorpóreas” puede hacer una muy significativa mitología reinvidicatoria pero no recuerdo haber degustado jamás una lawa (una especie de sopa) de coca o una ensalada de hojas y frutos tiernos de coca, o pan reforzado con las hojitas de ese arbusto u otras exquisiteces de la culinaria nacional hechas a base de Erythoxylum coca. Y a pesar de la euforia y optimismo de las personas a cargo del Chaski Runasimi no parece existir sustento para afirmaciones tan temerarias como la que se publica en ese sitio (“La coca es el mejor alimento del mundo”).

Con un punto de vista más coherente en el “Food and Nutrition Bulletin”, una publicación a cargo de la Fundación Internacional para la Nutrición (en asociación con la Universidad de las Naciones Unidas), aparece un artículo (“¿Las hojas de coca pueden contribuir a mejorar el estado nutricional de la población andina?” Food Nutr Bull. 2009 Sep;30(3):205-16.) en el que se toca -entre otros- el asunto de que en el incario la coca era de uso exclusivo para las élites. El cultivo masivo y extensión del uso de las hojas de este arbusto tuvo que esperar hasta la llegada de los españoles y aquí cabe mencionar que los conquistadores se interesaron más que todo por la enajenación que este vegetal provocaba en las masas trabajadoras. Como dirían Carter y Mamani (¡citados en Chaski Runasimi!):

“De acuerdo a mi experiencia y mi pensamiento, la coca apaga la rabia, calma el dolor de estómago y el hambre. La coca quita las penas; cuando se muere el mando o algún familiar nos quedamos con dolor, entonces nos acostumbramos a la coquita” “Nos da valor en el trabajo…”

Cristalitos pues…

Resulta paradójico que ahora se asuma la defensa de una costumbre introducida a la fuerza por los españoles precisamente bajo el argumento de la descolonización.

El título del artículo del "Food and Nutrition Bulletin"

El estudio de Harvard que menciona Chaski… es citado también en el artículo del Food Nutr Bull. Si bien las concentraciones de proteínas, calcio y vitaminas son relativamente altas en comparación con otros vegetales, en Chaski omiten comentar que esa medición se llevó a cabo con hojas deshidratadas y que en esa ocasión no se analizó la concentración de inhibidores de la absorción de nutrientes (que hacen de los vegetales fuentes menos eficaces para la provisión de nutrientes). Pero lo peor de todo el panfleto (Chaski) es que los autores no citan la advertencia de los científicos de Harvard que decían textualmente:

“(Que) la presencia de alcaloides podría convertir a la hoja de coca en una fuente no deseable de nutrientes” (Bot Mus Leafl Harv Univ 1975;24:113–9)

Penny y sus colaboradores (los autores del artículo de “Food and…”) refutan minuciosamente las portentosas capacidades nutritivas de la hoja de coca. Respecto a las proteínas y sus constituyentes (los aminoácidos) dicen algo sumamente interesante:

“Para satisfacer el 100% del requerimiento de aminoácidos esenciales, sería necesario comer un peso 30% más de hojas de coca que el de una fuente de origen animal como huevo o leche” (…) “animales alimentados con hojas de coca como fuente de proteína perdían peso y si la hoja constituía más del 5%  de la dieta,  los animales morían y en los estudios de autopsia se observaba que sus hígados eran severamente anormales” (…) “Ratas y conejos alimentados con hoja de coca por períodos prolongados de tiempo tampoco crecían y (además) mostraban anomalías en el hígado, riñón, útero y corazón

Eso sin mencionar que la presencia de alcaloides tóxicos como cocaína no es despreciable (el consumo de dos rollitos hechos con harina fortificada con coca al 5% representaría el consumo de 15 mg de cocaína).

Así que mejor sigamos con el pábulo de cosas incorpóreas y pidamos que el gobierno y sus iluminados busquen un mejor argumento para que la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) revoque la penalización que desde 1961 pesa sobre la “sagrada” pero no nutritiva hoja (¡que pierde incluso con el orégano!). O mejor pidámosle a esos nuestros empleados que mejor se pongan a trabajar.

“Quiero decir (…) a los miembros de la JIFE que vengan a pijchear, acullicar (masticar coca) a Caranavi, en Bolivia, y cuando pijcheen y aculliquen serán más sanos y más inteligentes y así respetarán y entenderán la diversidad social del mundo y respetarán nuestra identidad” (Evo Morales citado en Opinión, 19 de Marzo de 2010)

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Hay países cuyas sociedades brindan grandes aportaciones a la historia de la humanidad, a los derechos civiles, a la gestión de la cosa pública. Otros son plusmarquistas en asonadas y golpes de estado. ¿En qué tipo de país vivimos? ¿Estará completamente desterrado el militarismo represor de los ochentas?  Y lo que es más importante, ¿cuál es nuestra percepción de la realidad? (¿y qué tan libre de manipulación está?)

Tengo varios amigos hondureños y mantengo contacto relativamente frecuente con tres de ellos. A los tres les pregunté:

“Me gustaría saber si Uds. me pueden explicar que fue lo que pasó, si se trató de golpe o fue una decisión constitucional (y legal) del congreso ante la extralegalidad de Zelaya.”

Uno -llamado Edy– vive en México, está nacionalizado y la verdad parece querer dejar atrás sus raíces catrachas. Sin embargo el corazón lo traiciona y yo puedo entender eso. De manera tajante me dijo que repudiaba “los desplantes de Zelaya” que era un candidato de la derecha pero que una vez en el poder “le entró al socialismo y la izquierda” (sic) instruído por Chávez y sus secuaces. Le parecía correcto lo que hicieron Micheletti y su gente. Mencionaba que el pronunciamiento del cardenal en contra de Zelaya era clara evidencia del sentimiento popular. Un sentimiento popular del que tirios y troyanos parecen hacer caso omiso pues el anunciado y fallido retorno de Zelaya ha costado dos muertos. Mi aversión por el clero -y un poco de sentido común- impide que tome por buena esta versión.

Ovidio, amigo que vive y trabaja en Honduras me dice al respecto:

“HOLA EN EFECTO ES UN GOLPE DE ESTADO PERPETRADO POR EL MISMO PARTIDO DE GOBIERNO Y ACUERPADO POR LOS MILITARES QUE FUERON DESLEALES AL PRESIDENTE QUE FUE ELECTO POR NOSOTROS Y AL CUAL QUEREMOS QUE REGRESEN Y ELLOS NO LO PERMITEN PORQUE SABEN QUE VIOLARON LA CONSTITUCION Y POR LO TANTO LES CAE CARCEL POR TRAICION A LA PATRIA, ESTE PAIS RETROCEDE UNOS 50 AÑOS, ME AVERGUENZA ESTE PAIS, POR ELLO ES UNO DE LOS TRES MAS MISERABLES DE LA TIERRA Y AHORA SERA PEOR, SI SUPIERAS LOS HOSPITALES QUE LOS POLITICOS LE HAN DADO A LA POBLACION TE ASUSTARIAS, LA POBLACION NO TIENE CULPA CADA 4 AÑOS SAQUEAN AL PAIS LA GENTE YA ESTA HARTA, SI YO PUDIERA IRME A OTRO PAIS LO HARIA PERO NO ES FACIL, NOS TENDREMOS QUE HACER DE LA VISTA GORDA, NO ESCUCHAR NI OPINAR PORQUE ES PELIGROSO, CUIDATE Y ESTAREMOS EN CONTACTO, UN ABRAZO”

Dos visiones opuestas del mismo asunto. Quizá tendría mayores luces si también me contestara Rocío, la amiga que completa el trío (o probablemente mis dudas crecerían hasta el infinito). Pero de momento (ya van 7 días de mi pregunta) no sé nada de ella. Esto me recuerda el contraste de ideas de un corto del Instituto Federal Electoral (IFE) mexicano, que apareció luego del incidente de las elecciones de 2006, en el que dos grupos en discordia se enfrentan entonando sendos “No queremos” y “Sí queremos”. Viendo las cosas un poco más profundamente ninguna de las dos facciones explica porqué ni para que estar a favor o en contra de algo. Y me parece que de todas maneras los dados están cargados con el sí queremos gubernamental. Valdría la pena añadir un tercer bando y luego seguir así hasta cubrir de todos los matices posibles el espectro de opiniones que personas y mentes “bien intencionadas” quieren limitar arbitrariamente con los inamovibles blanco y negro del cuento para dormir niños poco preguntones. Para dar el ejemplo propongo que ese hipotético tercer bando tenga un eslogan que provoque por igual pavor a la reacción y a los caudillos bárbaros contemporáneos. ¿Qué les parece si contestamos esos sospechosísimos y devaluados “sí queremos” y “no queremos” con un mesurado -y científico- “NO SABEMOS“? (porque no nos dicen la verdad, porque no quieren decirnos la verdad, porque no les conviene decirnos la verdad).

Philip Roth según Frances Belleville

Philip Roth según France Belleville

"Nuestra pandilla" (Mondadori 2008)

"Nuestra pandilla" (Mondadori 2008)

El 7 de Noviembre del 71 Dwight McDonald (NY Times) escribió:

Nuestra pandilla” es una sátira política que he hallado rebuscada, injusta, de mal gusto, perturbadora, lógica, tosca y muy graciosa – Me reí ruidosamente 16 veces y dentro de mí una cantidad estadisticamente inverificable. Dicho brevemente, (es) una obra maestra. Las hipótesis más fantásticas -fantasías que, por desgracia, leemos diariamente en los periódicos y vemos en la TV nocturna- son desarrolladas con la lunática lógica de la “Modesta propuesta para prevenir que los niños de la gente pobre de Irlanda sean una carga para sus padres y el país”  de Swift (es decir, engordándolos para consumo como tocino del desayuno inglés). ¿Qué tan injusto se puede ser? “Nuestra pandilla” es un sólido segundo lugar. Como un inveterado americano, estoy encantado con la manera como las más extremas divagaciones satíricas de Roth -como aquellas de Mark Twain, Ring Lardner y Nathaniel West–tomadas de una base sólida de conocimiento volkische (popular);  nuestra jerga; y el carácter nacional que expresa, parecen alarmarlo tanto como lo han hecho con ellos y conmigo”

Inspirada en la escandalosa administración Nixon esta sátira política no deja títere con cabeza. El relato superlativo parte de un dislate verbal del trigésimo séptimo presidente de los vecinos del norte, pero podría ser parte de un manual de procedimientos para una caterva de políticos (Bush hijo, Berlusconi, Fox, etc.):

“POR CREENCIAS PERSONALES Y RELIGIOSAS CONSIDERO QUE LOS ABORTOS SON FORMAS INACEPTABLES DE CONTROL POBLACIONAL. AÚN MÁS, LAS POLÍTICAS IRRESTRICTAS DE ABORTO, O EL ABORTO A DEMANDA NO COINCIDEN CON MI CREENCIA PERSONAL EN LA SANTIDAD DE LA VIDA HUMANA – INCLUYENDO LA VIDA DE LOS NONATOS. PORQUE, SEGURAMENTE, LOS NONATOS TAMBIÉN TIENEN DERECHOS, RECONOCIDOS EN LA LEY, RECONOCIDOS AÚN EN PRINCIPIOS EXPUESTOS POR LAS NACIONES UNIDAS”

Con esta declaración “filosófica” -como dice McDonald- el protagonista Trick E. Dixon (Tricky para los amigos), se granjea el odio combativo de un violento grupo de radicales: los boy scouts, que fieles a su puritanismo, consideran la frase de Tricky un apoyo implícito al “intercurso sexual”. Y el líder enfrenta esta crisis provocada por la ignorancia de la única manera que conocen las personas de su clase: unos cuantos muertos locales (los gandules de la flor de Liz), difamación y chivos expiatorios. Además el Tricky literario emplea una estrategia que también capitalizó en nuestra época George Walker Bush: la invasión preventiva. En este caso contra la república pro-pornografía de Dinamarca (profiriendo un genial “algo huele mal en el estado de Dinamarca” como arenga).

Como el Nixon de la vida real Tricky solo fue presidente de un mandato. Si la historia condenó al primero a una especie de muerte política Roth no se toca el corazón y hace que alguien asesine a Tricky. Esto me resultó inesperado luego de una primera parte un poco excesiva y esquemática. No imaginaba las torcidas intenciones de Roth y eso puso de campanillas el remate de la novela o como diría McDonald citando a Jules Feiffer:

“…(eso) extendió lógicamente la premisa a su conclusión totalmente demente provocando de parte de la audiencia cierta apreciación inesperada

Luego de unas exequias relatadas con maestría Roth hace llegar a Tricky al mismísimo infierno, donde -no podía ser de otra manera- compite con Satanás por la presidencia del averno y en un giro de tuerca que contrasta con el debate de la vida real entre Nixon y Kennedy (1960) el experimentado Satanás es puesto contra las cuerdas por la “sangre nueva” de Tricky que muy en lo suyo saca de contexto “declaraciones” del innombrable contenidas en un irrefutable libro de pruebas. Dice:

“Este documento que estoy sosteniendo en mi garra es la Sagrada Escritura. No miente. Es ni más ni menos la Biblia de nuestros enemigos”.

Específicamente Tricky asesta una seguidilla de golpes bajos empleando el Libro de Job y haciendo ver al villano por excelencia como todo un perrito faldero de Dios. Irónicamente también dice la verdad y eso es de lo mejor de este libro porque esa parte me congeló la sangre pensando en que los políticos siguieran ese ejemplo y dijeran algo como:

“Y pueden responder, “Eso está muy bien, Señor Presidente, ¿Pero con qué preparación cuenta para presentarse al puesto de Diablo responsable?”

(…)

Para citar una nota personal, ustedes saben que yo nací oportunista, allá en California, y durante mis años en la vida pública tuve el privilegio de hacer una serie de tejemanejes con con otros oportunistas. Y pienso que hablo por todos los oportunistas cuando digo que Satanás ha sido una constante fuente de inspiración para nosotros desde tiempos inmemoriales, en las buenas y en las malas. Y quiero que él comprenda a todo lo largo de esta campaña, que respeto no solo la tenacidad con la cual él miente, sino que también su sinceridad al mentir.

(…)

Pero quiero dejar algo perfectamente claro. Por mucho que respete y admire sus mentiras, no creo que las mentiras sean algo en lo cual mantenerse. Mas bien son algo para construir (…) (nadie) puede confiar en las mentiras que ha dicho en el pasado (…) para distorsionar las realidades de hoy (…). Mi propia experiencia ha demostrado que las mentiras del ayer no van a confundir los problemas de hoy en día (…). Y ese el porqué, con todo el respeto para la experiencia de mi oponente, digo que necesitamos una nueva administración en el Infierno, una administración con nuevos cuernos, nuevas verdades a medias, nuevos horrores y nuevas hipocresías…”

Es decir la verdad y nada más que la verdad…

Afortunadamente la convicción de que el lenguaje es prelógico me defiende del engaño de quien pretende una defensa ferviente del concepto -y la necesidad de ser- radical. Una persona que aprecio justifica con sospechosa precisión que radical es quien decide ir a la raíz (curiosa deformación coloquial para dar a entender que alguien es o hace algo fundamental) cuando también podría atender a aquella otra acepción del término que reza “partidario de reformas extremas, especialmente en sentido democrático” (las cursivas son mías) lo cual estaría muy bien dicho de nuestros líderes-caudillos de no ser por la segunda parte del enunciado porque atenerse al mandato democrático es diluir demasiado una gesta enjundiosa y visionaria, o como quien dice “radical”.  Las leyes estorban y solo vale atenerse a ellas cuando uno es el supuesto afectado porque caso contrario fácilmente se pronuncian enardecidos alegatos para suprimir las leyes en su conjunto. En los titulares que la prensa de mi país publica hoy destaca el asunto de las detenciones en el norteño departamento de Pando. Ayer un grupo de doce personas aparentemente involucradas en la matanza de partidarios del gobierno fueron apresadas ilegalmente: la detención la llevó a cabo el ejército y no la policía, entre los detenidos figuran menores de edad, no existió apego al Código de Procedimiento Penal en cuanto a citaciones previas y horario recomendado para ejecución de arresto. Además algunas de estas personas fueran trasladadas indebidamente hacia el departamento de La Paz sin respetar la jurisdicción de autoridades locales. Finalmente, al parecer esto ocurrió con uso excesivo de fuerza imitando los modos de gobiernos totalitarios. ¿Ese es el cambio que propugna el MAS?

Intuitivamente los populistas radicales solo me provocan repulsa porque encarnan un grupo de aprovechados que explotan una renta social en beneficio propio (tal como demuestran los recientes casos de corrupción y de manera un poco más sutil con el exabrupto continuista de Chávez) usando consignas que simplifican la realidad en base a intransigencia y caudillismo, dos mecanismos de control por los que nuestros pobres pueblos demuestran una debilidad aterradora. Para mí queda claro que una defensa cientificista de lo radical y los radicales resulta contradictoria e impractible a la luz del comportamiento de estos especímenes de la fauna latinoamericana.  

(MAS es la sigla del Movimiento Al Socialismo de Evo Morales y su confundador, el impresentable Santos Ramírez. Circula la broma que MAS en realidad significa “Movimiento Asaltante Sindical”)