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Tag Archives: serie B

Año 2087. Una cápsula es abordada por un misterioso personaje. En el cuarto de control una operadora comienza la cuenta regresiva. La cámara nos deja ver que el artilugio absolutamente retro será enviado ni más ni menos que al año 1966. Instante de tensión que no es difícil de anticipar: tres segundos antes del “t-minus zero” irrumpen unos malencarados que tratan de detener el conteo. Y casi lo logran de no ser por la operadora que se libra de uno de ellos y aprieta los botones indicados. La cápsula desaparece. Luego un detalle invaluable, porque va a aparecer en medio de lo que probablemente haya sido un set semiderruído de un pueblo del viejo oeste. Poco a poco nos informan que el viajero del tiempo es un cyborg que debe disuadir a un científico (cómicamente llamado Dr. Sigmund Marx) que está a punto de divulgar un descubrimiento que cambiará el futuro…para mal. A muchos eso les recordará la trama de otra película B llamada Terminator. La diferencia es que Garth (el cyborg) no ha regresado en el tiempo para matar y sólo se limitará a aconsejar al por lo demás bien intencionado científico. Por supuesto los malvados de su tiempo no lo dejarán tranquilo y gracias a otra cápsula harán aparecer en escena dos esbirros dedicados a atormentarlo.

Esa era la ciencia ficción de aquellos años. Una que obligaba cierta inocencia de parte del espectador para pasar por alto las deficiencias asociadas a tan bajo presupuesto. En mi caso la música y la escasez de luz provocaban un efecto incomparable (como si viera la película por lapsos, y sólo a través de un pequeño orificio hecho en algo en perpetuo movimiento). Me refiero -por supuesto- a las primeras veces que ví Cyborg 2087 (en la versión televisiva).

Garth pasa las de Caín tratando de ubicar al Dr. Marx. Incluso se da tiempo para tener unos dudosos queveres con la ayudante del doctor al tiempo que afecta sustancialmente la paz del pequeño pueblo donde curiosamente ocurre la acción. Pero nada lo detiene. Ni siquiera la certeza, que tiene el buen gusto de explicarnos en pantalla, de que el premio a sus acciones será esfumarse, y desaparecer (eso sí que no cuadra, pero él insiste en explicarlo) de la memoria de quienes lo ayudan. Todo por cambiar la realidad del año que da origen al título.

Vale la pena buscar más películas de estas sobretodo ahora que nos dicen que viene tanto mamaracho basado en los éxitos de ayer (por ejemplo “Furia de titanes“). O ver “Los Invasores” hasta desfallecer.

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